| Lo que nos dejó el 2007 |
|
Juan Carlos Alarcón |
Viene de terminar el 2007 y todos miran como pasó el año. Con la nueva presidencia en Guatemala de Alvaro Colom, En Ecuador Rafael Correa, en Nicaragua de Daniel Ortega, en Venezuela de Hugo Chávez, en Brasil de Luís Ignacio Lula da Silva, en Uruguay de Tabaré Vásquez, en Chile de Michelle Bachelet, en Bolivia de Evo Morales y en Argentina de Cristina Fernández de Kirchner, se confirma el vuelco del electorado hacia la izquierda.
América Latina continúa a aplicar su modelo antiliberal con sus diferentes interpretaciones de socialismo, y todo hace pensar que sigue siendo el buen camino. El "Balance Preliminar de las Economías de América Latina 2007" de Naciones Unidas explica que hubo un "Crecimiento económico, reducción de la pobreza, reducción de la taza de desempleo, aumento del consumo de los hogares, superávit de la cuenta corriente, incremento de las reservas internacionales y una reducción del endeudamiento externo". Según la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) de Naciones Unidas, 15 millones de latinoamericanos dejaron de ser pobres y varios millones salieron de la indigencia durante el año 2006. La caída del desempleo sigue descendiendo. En el 2006 se llegó al 8,6%, en el 2007 al 8 % y las previsiones para el 2008, aún con menor ritmo, se bajarán al 7,6%. El valor real del salario aumentó por encima de la inflación en un 1,5%.
Por primera vez desde 1990 hay menos de 200 millones de pobres en el continente. Sin embargo se deben mejorar las políticas sociales y educativas, y que las riquezas se distribuyan mejor en los sectores populares. Es necesario que se considere la propiedad social como instrumento de equidad, porque todavía hay 194 millones de personas que subsisten en la pobreza y 71 millones que sobreviven en la indigencia. Este modelo económico que se aplica en América Latina es independiente de las influencias tradicionales de los países desarrollados donde Europa también ha dejado de ser el epicentro político y cultural del mundo. A los dueños de la globalización no le gusta que los continentes emergentes "emerjan" demasiado, porque las mejoras sociales que se logran alteran el sistema de vida de ellos, que están acostumbrados a utilizar la mano de obra barata para mantener su propio nivel de vida. Francia, donde la sociedad está perdiendo rápidamente su poder adquisitivo y la inflación flamea demasiado, los especialistas lo justifican en los precios de las energías primarias y en el aumento de la mano de obra china, que mejoró en un 18% en el 2007.
Ya en el 2005, ante una comisión del Senado de USA, Porter Gross, director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) identificaba 5 países potencialmente inestables que podrían convertirse en conflictos: Venezuela, Colombia, Haití, Cuba y México. La ingerencia de la CIA con asiento en la embajada de Venezuela durante el referéndum de la constitución con su plan "tenaza" fue demasiado elocuente. Después vino la cuestión de la valija llevada por un venezolano con pasaporte de Estados Unidos conteniendo 800 mil dólares, descubierto en el aeropuerto de Argentina, y que está sirviendo de usina de rumores contra la nueva presidente de Argentina para crear su inestabilidad política. Fueron las oficinas del FBI que largaron el rumor. Pero Argentina había solicitado la extradición de Antonini Wilson, e INTERPOL había ordenado su captura, cosa que la justicia estadounidense hace oído sordo al pedido de extradición, justificándose en otro juicio donde estarían implicados "agentes de otros países" e impidiendo que Wilson declare delante de la justicia argentina. El presidente de Colombia inesperadamente cerró las puertas de las negociaciones para liberar a los prisioneros detenidos por la FARC y pone obstáculos para que eso realice. Allí también todos saben las alianzas "comerciales" que se tejieron entre el gobierno de Colombia y la administración de Busch. Allí también se siente las viejas tácticas de los "amigos" de la CIA de arrojar aceite sobre el fuego para agudizar los conflictos. |