| El discreto encanto de la competencia global | |
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Desde hace 2 años, se eligen las 7 maravillas del mundo moderno |
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Luis Benitez |
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| Un fantasma recorre Internet: se trata de la votación para consagrar las nuevas 7 maravillas del mundo. Según los organizadores, 200 millones de personas habrán intervenido en ella cuando, el próximo 7 de julio, se proclamen los resultados. La elección, que tiene sus exegetas y también sus detractores, ha movilizado una suerte de "nacionalismo electrónico": en blogs y e-pages se destaca una multitud de mensajes incitando a votar por tal o por cuál, en razón no sólo de su belleza |
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| e importancia
histórica, sino también porque sus autores entienden que los países donde se encuentran no pueden, de ninguna manera, estar ausentes. Como en un mundial de fútbol, todos palpitan por las eliminatorias y aguardan por sus candidatos en la gran final.
¿Cuándo y cómo empezó todo esto? Hace 6 años, el cineasta suizo-canadiense Bernard Weber decidió que ya era tiempo de elegir las 7 maravillas del mundo moderno, al estilo de lo realizado en la antigüedad por los griegos clásicos, cuando consagraron a los monumentos que mejor representaban la capacidad de creación y el ingenio humano. |
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Con este fin, Weber organizó una sociedad, la New Open World Corporation, con sede en el Museo Le Corbusier, de Zurich. Desde allí se convocó la propuesta de las construcciones más relevantes, erigidas desde que la humanidad edifica y que todavía estén en pie. Según Tia Viering, vocero de la organización, para ello "se tuvieron en cuenta la belleza de los sitios y cuán únicos son en cuanto a ingeniería, además de su significado histórico y cultural para la humanidad". |
| 77 propuestas pasaron la preselección y a fines de 2005 selectas personalidades -bajo la presidencia del ex director general de la Unesco, Federico Mayor- eligieron veintiuna finalistas. Mientras usted lee esta nota, ya se definen favoritos: entre ellos están la Chichén Itzá, el Coliseo romano, la Gran Muralla China, Machu Pichu; las pirámides de Giza y el palacio (en realidad, un mausoleo) de Taj Mahal. | |
| Los organizadores aseveran que los países que más denodadamente se movilizan por los votos son Brasil, China, Estados Unidos, México y Perú, mientras que en las últimas filas del entusiasmo se encuentran España y Francia. Ello, a pesar de que la Alhambra y la Tour Eiffel están ternadas (y aunque seis millones de personas visitan esta última, anualmente). |
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| El procedimiento para votar es simple: telefónicamente (lo que resulta costoso aún para el más entusiasta) o por la democrática Internet. Con sólo tener un correo electrónico válido, los fans de las maravillas modernas pueden inclinar la balanza a favor de tal o cual portento arquitectónico ingresando a la página New7Wonders.com | |
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El 7 de julio próximo, en el Estadio da Luz, de Lisboa, la proclama tendrá lugar en el marco de un glamoroso espectáculo, televisado a nivel mundial. En el evento -cuyas entradas ya están a la venta- participarán 1.700 personas entre cantantes, actores, bailarines, coreógrafos y especialistas en efectos especiales, según asegura Realizar Impact Marketing, la empresa organizadora.
Están invitadas personalidades de la política, el deporte y la cultura, entre ellas Neil Armstrong (el primer hombre en la Luna), el futbolista Cristiano Ronaldo, el tenor José Carreras, el bailarín de flamenco Joaquín Cortés, los cantantes Alessandro Safina, Dulce Pontes y Chaka Khan. Concurrirán delegaciones de cada uno de los países propuestos por la candidatura de sus monumentos. Una espectacularidad de la que, seguramente, no disfrutó el griego Antípatro de Sidón cuando, 125 años antes de Cristo, ponderó en un poema breve las siete maravillas del mundo antiguo. Un evento de alta farándula, en el estilo mediático de nuestro tiempo, celebrará las del mundo moderno. |
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