| La descolonización del pensamiento. El momento de otros mundos posibles | |
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Hugo Busso |
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| Ensayaremos sintetizar y mostrar el pensamiento del sociólogo puertorriqueño radicado en Estados Unidos, Ramón Grosfoguel . Tomaremos como referencia el escrito "Descolonizando los paradigmas de la economía política: transmodernidad, pensamiento fronterizo y colonialidad global".
Este escrito es una sugerencia a superar los límites del marxismo y de la teoría política y social occidental. Considero que es una síntesis del pensamiento del grupo latinoamericano conocido como el grupo de la modernidad/colonialidad/decolonialidad, ligado a la filosofía de liberación latinoamericana, a la perspectiva de la colonialidad del poder, al pensamiento latino en los Estados Unidos, a la filosofía afro-caribeña y a la búsqueda de nuevas perspectivas geopolíticas del conocimiento no eurocéntricas. Este grupo interamericano, tiene influencias académicas y en grupos políticos, ligados a gobiernos como el caso de Bolivia, Ecuador y Venezuela, así también en la intelectualidad y la producción académica de América Latina y el mundo. |
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En este artículo, Grosfoguel se pregunta si es posible: Grosfoguel propone una primera sugerencia: superar los paradigmas de la economía política y los estudios culturales. |
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Parte del criterio que colonialidad y modernidad son dos caras de la misma moneda. Propone una perspectiva epistémica desde una geopolítica del conocimiento alterna en la diferencia colonial. Reconoce el aporte de tres conceptos y categorías, propuestos por la crítica al eurocentrismo: trans-modernidad (Enrique Dussel), pensamiento fronterizo (Walter Mignolo) y colonialidad del poder (Aníbal Quijano) como salidas al atolladero y las pesadillas globales.
Grosfoguel sintetiza la crítica a la epistemología eurocéntrica hegemónica, que asume un punto de vista universalista, neutral y objetivo. De este modo, en la filosofía y las ciencias occidentales el sujeto queda escondido, encubierto y borrado del análisis: "la epistemología del punto cero", se representa a si misma sin punto de vista, como si fuese "el ojo de Dios". Esta perspectiva, inaugurada por Descartes como "ego-política del conocimiento", precedido por 150 años del "yo conquisto, luego soy". Pero las perspectivas epistémicas que nacen de alteridades raciales, étnicas, de género y clase, nos advierte que indicarían que nuestros pensamientos están situados, es decir, siempre hablamos/enunciamos desde una localización particular en las relaciones de poder. En consecuencia -retomando las reflexiones filosóficas de los argentinos Rodolfo Kush y Enrique Dussel-, la epistemología tiene color y sexualidad, hay localización geopolítica y "corpo-política". Aclara que la critica al eurocentrismo no implica una negación afectiva e intelectual a priori, sino que la noción de europeo, en los diseños imperiales-globales ya no se remite a una región particular del mundo que llamamos "Europa", la noción de "europeo (y euro-norte/latino americanos-australianos)" nombra una localización de poder en la jerarquía etno-racial global y a las poblaciones que gozan de los privilegios. Pasamos de los pueblos sin escritura (siglo XVI) a los pueblos sin historia (XVIII), a los pueblos sin civilización (XIX), a los sin desarrollo (mediados del XX) y ahora a los pueblos "sin democracia". Esto presupone el encubrimiento del sujeto de enunciación que posibilito la expansión y dominación colonial, y la construcción de una jerarquía de conocimientos y seres superiores e inferiores. Para esto argumenta entonces que lo que llegó a América con el hombre/europeo/capitalista/militar/patriarcal/blanco/heterosexual/ masculino son jerarquías enredadas entre si, que no pueden ser pensadas separadas. Es decir, se ha construido históricamente: 1) Una jerarquía de clase donde el capital domina y explota una multiplicidad de formas de trabajo. 2) Una división internacional del trabajo entre centros y periferias (los centros localizan el trabajo mejor remunerado). 3) Un sistema inter-estatal global de instituciones y organizaciones político militares controlada e institucionalizada por administraciones coloniales. 4) Una jerarquía etno-racial global. 5) Una jerarquía de género. 6) Una jerarquía sexual. 7) Una jerarquía espiritual. 8) Una jerarquía epistémica. 9) Una jerarquía lingüística entre lenguas europeas y no europeas. La solución a las desigualdades sociales globales, concluye Grosfoguel en su escrito, requiere imaginar alternativas utópicas más allá del colonialismo y el nacionalismo, y de las formas de pensar binarias de los fundamentalismos eurocéntricos primermundistas y tercermundistas. Propone con Quijano la socialización del poder, y su aporte remite a un lenguaje crítico común descolonizador, que requiere una forma distinta del diseño global/universal imperial monológico y monotípico de derecha-izquierda, que sea una forma nueva ético-epistémicas, es decir "universal radical decolonial antisitémico diversal" y luchar, como los zapatistas, por un mundo donde otros mundos sean posibles. |
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