| Una cuestión de conciencia | |
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Luis Benitez |
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Pocos saben sobre la vida del padre del novelista Alejandro Dumas. Thomas Alexandre, marqués de la Pailleterie, de origen latinoamericano, fue un general de Napoleón que prefirió desobedecer al Gran Corso, perder su rango, su posición y casi la misma vida, antes que reprimir la rebelión haitiana que significó, finalmente, la independencia de esta isla caribeña.
Para Haití, la llegada de la Revolución Francesa y la proclama de los derechos del hombre habían sido meras ilusiones de sacudirse las cadenas coloniales. Si los amos habían cambiado, la condición de los sometidos no. Medio millón de esclavos había en Haití, trabajando en 2.000 haciendas. Hartos ya de esperar una libertad que no venía, en 1791, los esclavos haitianos se amotinaron. Incendiaron los cultivos y asaltaron las casas patronales. La reacción de los propietarios blancos no se hizo esperar. Finalmente lograron imponerse: En medio de la confusión y el terror que desató la brutal represión, se alzó un nuevo líder. Se llamaba François Dominique Toussaint L'Ouverture. Su idea era exigir la abolición de la esclavitud y también la independencia. |
| En apuros, la Francia republicana se apresuró a decretar nominalmente la primera condición pedida por L'Ouverture y manifestó que estudiaría las condiciones y cláusulas de la solicitud de independencia… dejando el asunto para más adelante.
En 1801, Haití declaró unilateralmente su independencia del Viejo Mundo, presentándose como la primera república de esclavos emancipados por su propia mano. |
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En Francia el poder también había cambiado de dueño: Napoleón Bonaparte se había presentado como el salvador de la República en peligro y la suerte de las armas le había resultado absolutamente favorable.
Entre los oficiales que ayudaron a Napoleón a concretar el primero de sus muchos sueños, figuraba el padre de Alejandro Dumas. Nacido en Haití, por las serias desavenencias que tuvo con su padre, Thomas Alexandre de la Pailleterie abandonó el uso del noble apellido familiar y tomó el de su madre, la africana Marie Dumas. Se incorporó al ejército y los acontecimientos resultaron favorables para que adelantara en su carrera, llegando al grado de general. |
| En 1799 Bonaparte dio un golpe de estado y se convirtió en primer cónsul, haciendo suyo el poder público.
En esas funciones recibió de América la noticia de que Haití había decidido unilateralmente hacerse independiente de Francia. Bonaparte estudió el problema: Haití estaba lejos y los informes sobre la situación en la isla caribeña eran poco alentadores. Thomas Alexandre Dumas recibió de manos directas del Gran Corso la misión especial de asfixiar la flamante independencia de Haití, la isla de su infancia. |
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| La reacción de Napoleón ante la negativa de su más apreciado general no fue de estupor, sino de furia. Su primer impulso fue mandarlo fusilar esa misma tarde, pero finalmente ordenó darle la baja deshonrosa y arrojarlo a la vida civil, anónima.
El que fue la gran promesa de la joven oficialidad napoleónica se refugió en un pueblito de Aisne, al norte de París, Villers-Cotterëts. La venganza de Gran Corso lo había privado hasta de su pensión militar. En Villers-Cotterëts una buena vecina del lugar -Marie-Louise Labouret, luego madre de Alejandro Dumas- trató inútilmente de consolar al arruinado ex general, cuya salud era minada ya por varias enfermedades. |
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| En 1806, cuando Napoleón ya era emperador de Francia, Thomas Alexandre Dumas murió, dejando a su hijo huérfano -el futuro escritor, Alejandro Dumas, nacido el 24 de julio de 1802- y a su viuda sumidos en la mayor pobreza.
En 1804 los haitianos obligaron al emperador a reconocer, por la razón y las armas, la independencia de Haití. |
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