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El feed back cultural de América |
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| Alicia Cruceira | ||
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En los albores del siglo XXI no hace falta que tres carabelas anclen en la isla caribeña con el afán de la conquista y la posterior colonización.
En un mundo globalizado como el nuestro, la Internet, la TV, la música, el cine, y todo lo que llega masivamente a la gente, transmite de una manera u otra la cultura del país del Norte como un único modelo a seguir. De hecho, no es Europa, ni ninguno de los demás continentes, los que llegan a las más recónditas regiones como a las ciudades más importantes de América Latina. Lo es sin duda alguna, el hemisferio americano del Norte. Es increíble como sin tener una clara noción de sus orígenes, en los países de América latina se celebra Halloween y San Valetín. No sería de extrañarse que dentro de poco hasta se incluyera en el calendario festivo de estos países otra festividad yanqui como el "Día de acción de gracias" Si bien es cierto que la cultura anglosajona se infiltró a través del innumerable contenido de palabras de su idioma en el español y a través de otros elementos culturales, también hay que destacar la influencia de Latinoamérica en los EEUU. Basta con escuchar el apasionado discurso de los candidatos a presidente de los EEUU destinado a seducir al alto porcentaje de latinos que habitan en su suelo. Ellos también han producido reformas en el idioma inglés y mucho de lo que nos llega a nuestras latitudes como "moda" cultural no es sino el sincretismo de ambas sociedades conviviendo juntas en un mismo lugar, luchando por el bienestar y el confort que la "tierra de las oportunidades" ofrece a través de sus chances de vida.
Al llegar los españoles a América se le imprimió a los territorios ocupados la cultura, la religión y la idiosincrasia de los reinos conquistadores. Por años, aún en los tiempos más recientes, se obligaba a los diferentes grupos étnicos de los países de Latinoamérica a hablar el idioma español en desmedro del dialecto original. En la actualidad algunos países fomentan la educación de las etnias de manera bilingüe. Pero esto no es sólo un problema que se dio en la América de habla hispana. Actualmente se sufre en distintas regiones del globo.
Un milenio en el que prolifera la violencia, sin diferencias de clase social, credo ni raza; la desigualdad y los estereotipos a seguir, quienes parecen ser los únicos dueños de la verdad. Aún los mismos nacionales manifiestan en estas nuevas generaciones un marcado despego y desprecio por los usos y costumbres, como así también de las tradiciones de cada parte del planeta, como si sólo existiese un modelo único e inigualable. América hispana se alimenta vorazmente de la cultura de los EEUU como si no existiese otro modelo a seguir y ellos absorben mal que les pese lo bueno y lo malo de los países que tanto critican y condenan. Latinoamérica ha resignado sus raíces y su historia a cambio de recibir tecnología y confort. Ha cambiado el idioma de Cervantes por una simbiosis extraña de inglés y dialectos urbanos. Pero el feed back, la retroalimentación de la cultura no se detiene y Latinoamérica cobra su revancha y varios millones de sus hijos serán los que decidirán el futuro del más importante país del mundo, quien mientras tanto baila una extraña mezcla de salsa y rock and roll. |